El autonomismo leonés para despistados

El autonomismo leonés para despistados

Considero que la Comunidad Valenciana debería integrarse en Cataluña y ser gobernada desde la ilustre Barcelona, sin consultar a los valencianos. Donde hay razones de Estado, la democracia es un lujo innecesario. ¿Qué razones de Estado? La unión hace la fuerza, por supuesto. Si, por mor de esta nueva autonomía, los contrariados valencianos —de Valencia, pero también de Castellón y Alicante— notaran que, para colmo, su economía se deteriora, su geografía se empantana y su demografía se desploma, y osaran reclamar poder político con las mayores manifestaciones jamás vistas en Levante, nos burlaríamos de ellos, llamándolos catetos en prensa, radio y televisión. Habría tertulianos y columnistas bien preparados para tal labor.

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