Alvise, placer culposo

Alvise, placer culposo

Yo imagino que Rubiales habrá votado a Alvise, puesto que, como el besucón, ha puesto de acuerdo a todos y le abominan, a derecha e izquierda… Y eso es lo primero que me hace sospechar, pero no de él, lo de él está visto.

Luis Pérez, así es su nombre, despierta un nivel de violencia y animadversión, una cantidad tan desmedida de anticuerpos, a sus 34 años, que una se pregunta si es por esa novia que tiene, siendo él como un vendedor de dagas de la medina de Samarcanda. La peña es envidiosa, mesócrata, y muy desconfiada de los outsiders, pero lo que ocurre aquí es que este sevillano pretende levantar, y lo hace, una enmienda a la totalidad del sistema político español. (Vamos, que le detestan _se defiende_ porque sostiene que se acabó la fiesta y que en la fiesta están bailando todes.)

Yo conocí a este mozo, valiente y singular (eso no me lo discute nadie), con más de medio millón de seguidores en Instagram y TikTok, leyendo sus chocantes newsletters en contra de lo que denomina partitocracia, siempre humeando controversia, muchas de las cuales se han rebatido por lo penal… Le llaman oportunista los más dulces, friki profesional, delincuente, populista, estafador…Le reprochan, por ejemplo, que acusara a un inocente de ser uno de los asesinos de los guardias civiles y que al comprobar su error, el acusado siendo linchado, silencio….

Dicen que no contrasta y que cuando sabe que algo es mentira no se retracta, que se aprovecha del trabajo de los medios cuando afirma que son suyos casos como el de Koldo… Algunos aseguran que a Alvise le gusta difamar, atribuir comportamientos delictivos o cuasi delictivos a personas inocentes, así está el patio. Como periodista lo primero que se pregunta una es quién le pasa esa información cada día, y lo segundo es, cómo la coteja…Él dice que se la pasan las gentes: jueces, fiscales, agentes del CNI, embajadores, fruteros, taxistas, el camarero… Que son cientos de miles de españoles organizados para que la “calaña” política a derecha e izquierda tenga miedo y vaya con más cuidado, y que no crea que ancha es Castilla, que el que la hace, la pague… En efecto, se define como perseguidor de corruptos y criminales. Y dice que el aforamiento le servirá para protegerse judicialmente y tener amparo judicial y diplomático ante los juicios “que ministros, mercenarios, corruptos etc me ponen cada semana”, donde confiesa que tiene unos gastos brutales.

También se confiesa “analfabeto académico”_ me gusta su frescura desacomplejada y su irreverencia loca ante instituciones y mitos tan decimonónicos como la universidad.

Dice que es autodidacta, y que lo que sabe, y lo que tiene, lo ha alcanzado trabajando, que no es un niño pijo. El domingo cuando llegué a mi colegio electoral y tomé, con el mismo bostezo que ustedes, las papeletas oportunas (quitándome las telarañas de encima, me salen, por todo el cuerpo, cuando voy a votar a esta lívida oposición española), las de “Se acabó la fiesta” me tentaron y mucho, y lo que es más importante, me hicieron sonreír y proyectar.

El resto ya lo saben, sin propaganda política, sin mítines y sin programa electoral, en el orden convencional al menos… El activista e influencer nacido en 1990 logró el domingo 800.763 votos, tres escaños en el Parlamento de Bruselas.

¿Qué pensará hacer con ellos? “Yo ya no soy un reformista, lo fui cuando estaba en Ciudadanos (También estuvo en UPD y militó en la ‘Liberal Youth’ de Leeds cuando vivía en Inglaterra). Ahora soy un destructor que quiero acabar con la basura a mazazos para construir de nuevo”

Por supuesto, se le compara con Milei; su amor a los perros, su novia hiperbuenorra e incondicional, su discurso kamikaze, sus maneras subversivas, irritantes para algunos, adictivas para otros…Y que, como el argentino, promete donar su sueldo “porque no se puede cambiar nada de un sistema del que uno depende económicamente”, sólo desde la independencia ¡Un aplauso!

Lo cierto es que este chico propone reducir la influencia de los partidos políticos tradicionales para fomentar una democracia más directa y participativa, así como una reducción significativa del aparato estatal y el fomento de la libertad de expresión.

Y, oigan, ha venido a las europeas, y al mundo, lo sepa o no, para humillar a Sumar, y a Podemos. Y eso es de agradecer.